jueves, 24 de marzo de 2011

“Es una guerra de clases contra la gente”

Como asegura Paul Farrell, "La única manera de acabar con el CAPITALISMO AUTODESTRUCTIVO DE WALL STREET es rebelándose, tal y como lo están haciendo los ciudadanos de oriente próximo".

En la siguiente publicación podemos ver hacia donde va USA.

Tomado de La Tribuna Hispana USA

Michael Moore:

“Es una guerra de clases”

Amy Goodman/Democracy Now!
Mientras los republicanos de Wisconsin aprobaban el proyecto de ley antisindical del gobernador Scott Walker en el Senado estatal, hay un proyecto de ley en Michigan que va aún más lejos. Contempla que gestores financieros de emergencia tengan la capacidad de romper contratos colectivos, expulsar a funcionarios electos e incluso disolver cuerpos municipales enteros. Los republicanos del Senado de Michigan aprobaron ayer el proyecto de ley, y se prevén protestas para hoy en el capitolio estatal de Lansing. Hablamos con el cineasta Michael Moore. “Es una guerra de clases contra la gente”, dice Moore. “Creo que el mundo entero se ha sentido inspirado por los que ha ocurrido en Túnez y Egipto y por todo Oriente Medio. Y aunque sus problemas son distintos a los nuestros, el espíritu es el mismo. Y necesitamos un movimiento pro democracia en este país, con urgencia, ahora”.

Amy Goodman: Ayer en la noche, el cineasta y activista Michael Moore estuvo con nosotros en el estudio casi una hora después de que los Republicanos en el Senado del Estado de Wisconsin sometieran a votación la ley antisindical. Le pregunté a Michael Moore cuál era su reacción ante este hecho.
Michael Moore:
Esto ha sido un shock para todos. He estado hablando con la gente en Madison durante las últimas horas. La gente sigue saliendo a la calle. Recién fui al show de Rachel que se transmite por MSNBC y dije que la gente que estuviera cerca de Madison, se subiera al coche en ese mismo momento, se dirigiera al Capitolio y lo tomaran. Esto es solo una gran parodia. Ocurre el mismo día en otros estados, ya que sólo un par de horas antes, en el Estado de Michigan, mi estado, el Senado sometió a votación—la Cámara ya había aprobado este proyecto de ley—un proyecto de ley que le da al gobernador lo que llaman “poderes de emergencia”, con los cuales básicamente puede despedir al alcalde electo o concejo municipal o junta escolar de cualquier ciudad de Michigan y entregárselo a una corporación; no estoy inventando esto, puede entregar a una empresa el manejo de la ciudad, o nombrar a un gerente corporativo para que administre la ciudad. No una persona elegida, sino una persona o empresa que maneje la ciudad. Quiero decir, justo estas dos cosas en tan sólo las últimas horas.
Si la gente no entiende hasta ahora el nivel de esta guerra–porque esto es una guerra, una guerra de clases, contra la gente de este país desde los sectores de poder y las herramientas que han comprado y pagado, que ahora están en estas legislaturas, entonces le digo más: cuando esto salga al aire aquí en unas horas en tu programa, la gente ya va a haber estado en Lansing. Van a colmar esa rotonda hoy en el Capitolio del Estado que está en la ciudad de Lansing, el jueves. También, hoy al mediodía en Indianápolis, va a haber una gran manifestación. Los demócratas se han ido de la ciudad, para que no haya quórum. Y la gente ya está ahí en los jardines del edificio del Capitolio en este momento mientras nosotros estamos aquí. Y creo que va a continuar. Esto va a ir más allá.
Acabo de recibir noticias de los estudiantes secundarios. Están convocando una huelga de estudiantes para el día viernes a las 2:00 de la tarde. Y han invitado a estudiantes de todo Wisconsin y de todo el país a que se unan a una protesta de estudiantes secundarios masiva el día viernes a las 2 de la tarde, en la última hora de clase. Todos salen y eligen un lugar donde encontrarse y hacer su manifestación. Y que se escuche la voz de los estudiantes hablar sobre lo que estos adultos están haciendo con la educación; a propósito están afectando la educación de una manera tal que van a embromar a la gente por el resto de su vida.

Amy Goodman: ¿Se habla de una huelga general?
Michael Moore:
Si se llega a eso, eso es lo que va a pasar. Créeme, si siguen presionando así–lo vi en Madison. Escuché lo que los bomberos decían allí, los Teamsters-, la gente va a parar el país. Los propios sindicatos no van a poder organizar la huelga porque estarían violando la Ley Taft-Hartley, pero no importa, porque los sindicatos no organizaron esto en realidad, por empezar. Esto fue realmente organizado por los estudiantes y otras personas que simplemente se enojaron y dijeron: “No aguanto más”. Creo que eso es lo que va a suceder. Creo que eso es lo que va a ocurrir, espero que no llegue a eso, pero si llega, llega, y eso es lo que sucederá. Y la gente lo va a hacer. Y yo voy a estar ahí. Voy a estar ahí con todos. Si lo tenemos que cerrar, lo vamos a cerrar.
Realmente estamos ante un nuevo día. Y creo que el mundo entero se inspiró en lo que sucedió en Túnez, Egipto y todo Medio Oriente. Y aunque sus problemas son diferentes a los nuestros, el espíritu es el mismo. Necesitamos mucho un movimiento a favor de la democracia en este país en este momento. No la semana que viene, sino ahora.

Amy Goodman: ¿Vas a volver a Madison?
Michael Moore:
Sí, iré. Pero creo que primero tengo que ir a Lansing en algún momento, porque estoy aquí en New York trabajando en mi próximo proyecto. Pero fui a Madison el sábado pasado. Estuve en contacto con todos en Michigan. Y de verdad, si analizas este proyecto de ley en Michigan casi que es peor que el de Wisconsin, si es que puede ser peor que lo de Wisconsin. Es literalmente un golpe de estado corporativo y una anulación de los derechos democráticos de los habitantes del Estado de Michigan. Es simplemente algo horroroso, nunca pensé ver esto en mi vida.
Cuando los republicanos y la estructura del poder corporativo se dieron cuenta que podían saquear el tesoro público impunemente y quitarles a millones de personas sus hogares, lo hicieron y no hubo ninguna protesta, no hubo un levantamiento, no pasó nada. Llega Obama y designa a uno de ellos como nuestro Secretario del Tesoro. Nada silencio. Bueno si fueras un pez gordo de Wall Street, Amy, y vieras eso, dirías “Dios mío, acabamos de recibir un rescate financiero de miles de millones de dólares. Ahora estamos haciendo que el Gobierno Federal imprima billones de dólares que al final van a ser para nosotros. Hemos dejado un millón de familias en la calle al ejecutar sus hipotecas. Y no hacen nada. No hacen nada”. Es igual que con cualquier delincuente, ¿qué le dice esto a cualquier delincuente, si no lo detienen, aprehenden y castigan por el delito que cometió? Seguirá cometiendo el delito.
El delito de hoy, de las últimas 24 horas, es lo que hicieron en Michigan, en Wisconsin y lo que están intentando hacer en todos los demás estados, piensan que se pueden salir con la suya. Pero creo que están equivocados. Creo que se les fue la mano. Creo que la gente va a salir masivamente a la calle en las próximas 24 a 48 horas. Creo que la manifestación de este sábado en Madison va a ser la más grande, jamás vista. No me sorprendería que haya por lo menos un cuarto de millón de personas. Vaya a Madison el sábado. Esto va a pasar en todo el país. Los estudiantes secundarios están haciendo lo suyo.

Amy Goodman: Gracias Michael Moore.
Michael Moore:
Bueno muchas gracias, y gracias por seguir tan de cerca estos acontecimientos y por todo lo que hiciste por este tema. Es un punto de inflexión. Lo creo profundamente en mi corazón ahora mismo. Las protestas son muy espontáneas y no están organizadas por la vieja escuela de la estructura de poder de este tipo de cosas. Creo que van a tener su merecido los que hicieron esto y los que continúan haciéndolo. Invito a los que me están escuchando o viendo, éste es nuestro momento. Realmente es nuestro momento. Levántense todos de sus sofás ahora mismo por favor. Gracias.

Traducido por Cristina Bastidas y Gabriela Díaz Cortes

sábado, 5 de marzo de 2011

PARA DONDE VA USA?

Tomado de: www.escueladeriqueza.org

Una revolución contra Wall Street? Cuatro bombas de relojería a punto de estallar

2/3/2011




El célebre y polémico columnista de MarketWatch Paul Farrell ha ido subiendo la intensidad de sus críticas a Wall Street de forma progresiva. Y parece que su rechazo a las prácticas de los bancos y a las políticas gubernamentales está alcanzando el clímax: hoy pide una revuelta popular y asegura que la hegemonía de las entidades tiene los días contados.
En los últimos días ha asegurado que la peor década económica estaba a punto de comenzar y se ha ensañado con Ben Bernanke, al que compara con el ex dictador egipcio Hosni Mubarack.

En su último artículo continúa con la vista puesta en los conflictos en Oriente Próximo y asegura que la única manera de acabar con el "capitalismo autodestructivo de Wall Street" es rebelándose, tal y como lo están haciendo los ciudadanos en los países de la región.

Tarde para la cárcel... tiempo de revolución

Según explica, es demasiado tarde para encarcelar a los responsables de la crisis financiera, a los que no sólo no se les ha juzgado, sino que "se les ha rescatado, ¡se les ha hecho más ricos!". Gracias a este error de cálculo de Washington, indica, los banqueros han acumulado todo el poder.

En este punto, Farrell compara a las entidades con "un virus mortal" y está convencido de que su "avaricia insaciable" acabará llevando al país a la bancarrota.

A esto se le añade el 'factor indiferencia' que el ex trabajador de Morgan Stanley observa en los ricos. Según explica, no se puede esperar que los que controlan la riqueza ayuden a cambiar las cosas porque viven en "un mundo paralelo", al margen de los problemas a pie de calle, y no les importa que el capitalismo se acerque al día del Juicio Final.

Por eso, asegura, es "momento de entrar en acción. Es momento de una revolución en Wall Street". Farrell apunta que, tal y como ocurrió en Túnez, un hecho puntual inesperado puede provocar la movilización popular e identifica cuatro "bombas de relojería" que podrían detonarse en cualquier momento y hacer saltar Wall Street por los aires.

1. La brecha de riqueza

En una sola generación, los ingresos del segmento más rico de EEUU, que representa sólo un 1% de la población, se han disparado, mientras que el ciudadano medio ha perdido su empleo o ha visto su salario congelado. Farrell cree que este puede ser uno de las chispas que prendan la llama revolucionaria, en este caso, con una guerra de clases.

2. Capitalismo frente a anarquía

El columnista de MarketWatch no duda: "la democracia está muerta". "Los CEO de Wall Street y los 400 multimillonarios de la lista Forbes o están comprometidos en una conspiración secreta o en una anarquía clásica, ajenos al hecho de que están levantando la próxima gran revolución", concluye.

3. El Pentágono y el déficit

Farrell considera que el agujero que generan en las arcas los programas de seguridad social y de sanidad, aunque profundo, puede ser reajustado. Lo que en su opinión no tiene arreglo es el goteo constante de fondos destinados al gasto militar. Este hecho está añadiendo cada vez más presión al equilibrio global y acaba generando más guerras.

4. Población mundial y recursos

El número de habitantes que pueblan la tierra crece de forma incesante y, con ella, la necesidad de recursos para cubrir la demanda. Pero los recursos son limitados y se crean grandes diferencias entre los distintos países y regiones, lo que deriva en malestar social.